El verano es un momento ideal para descansar, jugar y compartir en familia. Sin embargo, también suele aumentar el tiempo que los niños pasan frente a pantallas (tablets, móviles, televisión o videojuegos). Lejos de prohibirlas por completo, el objetivo debe ser aprender a utilizarlas de forma equilibrada, consciente y educativa . L@s niñ@s de hoy en día son nativos digitales, pero no son expertos y, al igual que enseñamos a nuestros hij@s a proteger su seguridad en el mundo real, a cruzar la carretera o a ser educados, también es nuestra responsabilidad hacerlo en Internet y en el correcto uso de las pantallas.
¿Cuánto tiempo de pantalla es recomendable?
Diversos organismos como la Organización Mundial de la Salud recomiendan:
-
Menores de 2 años: evitar pantallas. En esta etapa, el aprendizaje se adquiere de la interacción directa con el entorno y con los adultos.
-
Entre 2 y 5 años: máximo 1 hora al día, con contenido de calidad y acompañado por un adulto.
-
A partir de 6 años: establecer límites claros, priorizando otras actividades esenciales como el juego, el descanso o la actividad física.
Es importante que las pantallas nunca sustituyan el juego activo, el sueño o la interacción social.
En verano, es fácil relajar estas normas, pero conviene mantener una rutina flexible sin perder el equilibrio, seguir las recomendaciones y utilizar las pantallas como aliadas educativas ya que aunque el tiempo influye, importa también el tipo de contenido y el contexto en el que se consume. Algunas ideas de opciones educativas:
-
Aplicaciones educativas (lectura, matemáticas, idiomas).
-
Documentales adaptados a su edad.
-
Juegos interactivos que fomenten la creatividad.
Recomendaciones
1. Los niños deberían pasar al aire libre como mínimo la misma cantidad de tiempo que pasan delante de la pantalla. ¡No hay mejor vitamina para ellos que la naturaleza!
2. Apagad todas las pantallas (incluida la televisión) 1 hora antes de acostaros para mejorar vuestra calidad de sueño y limitar la exposición a las luces azules.
3. Mantén los teléfonos móviles fuera de la mesa. ¡Evita la tentación de utilizarlos como «chupetes digitales»!
4. Recuerda que debes dar ejemplo a tus hijos. Deja el teléfono a un lado y establece contacto visual con ellos. ¡Es posible que su capacidad de socialización dependa de ello!
5. Limita el tiempo que tus hijos pasan delante de la pantalla en función de su edad, su madurez o su «resiliencia digital».
6. Evita exponer a los niños menores de dos años a las pantallas.
7. Realizad descansos cada 45 minutos para proteger vuestra salud ocular.
8. Anotad todo lo que habéis acordado en un acuerdo familiar y firmadlo. ¡Nuestra recomendación es que lo coloquéis en la puerta del frigorífico!